jueves, 26 de septiembre de 2013

In Another Life

Capitulo 14: Salimos rápido de la ducha, después de todo teníamos que apresurarnos, la familia entera, más la cosa a quien Harry le llama novia, debían de estar esperándonos.
—Como luzco —Apareció por la puerta del baño con el cabello arreglado y haciendo lucir que nada había pasado.—Como si nunca hubieras hecho el amor con tu mejor amiga —Musité como si esas fueran las palabras más normales, mi
entras maquillaba levemente mi rostro frente al espejo.
No lo escuché decir nada, seguramente no era la frase que esperaba escuchar. Sentí sus manos en mis hombros y luego encogió su estatura. Apegó su rostro al mío y me miró a través del vidrio reflector.
—Deberías omitir esa clase de comentarios —Sonrió con cinismo.
—Lo lamento —Carcajeé— Es mejor que vuelvas a casa, solo diles que estaré en un par de minutos y que… no se preocupen, no les fallaré.
—Está bien, nos vemos en unos minutos —Dio un fugaz beso en mi cien y salió de la habitación, dejándome acompañada del vapor que aún salía del baño.
Apenas escuché el sonido de la puerta chocar con su umbral, suspiré sonoramente. Aún no podía creer que era lo que había ocurrido hacia un par de minutos dentro del baño de mi casa, de mi habitación. Había estado con Harry, algo que ni en mis más oscuros pensamientos se encontraba. A pesar de que mis piernas aún temblaban, me puse de pie y con dificultad caminé al armario para sacar alguna prenda que me hiciera lucir mucho más bella que… Jessica, después de lo que había ocurrido, debía prepararme para entrar en juego.

—Lamento haber demorado —Sonreí con inocencia apenas entré en la sala de los Styles. 
— ¡Al fin! —Exclamó Jaxon con la expresión mas infantil que podía haber visto— Estoy muriendo de hambre y mamá no quería servir la cena hasta que todos estuviesen presentes —Corrió hacia mí, me tomó en sus brazos y me estrujó en ellos— Mamá ¿Ahora podemos cenar? —Miró a su progenitora con los ojos brillantes.
—De verdad, lo siento —Me disculpé con Jaxon, la verdad era que su mirada, sus palabras ahogadas me hacían sentir culpable.
Finalmente terminamos todos sentados en la mesa disfrutando de la maravillosa cena que había preparado Pattie.
—Yo ayudo —Dije sonriéndole a Pattie que se paraba de la mesa para retirar los platos.

— ¡Oh! no querida, quédate con los chicos —Sonrió amistosa.
—Si. ________, no te preocupes, yo ayudo a Pattie —Me excusó mi madre.
Puse los ojos en blanco y negué repetidas veces con la cabeza.
—No se nieguen, ya lo tengo decidido —Hablé con la voz firme y comencé a retirar los platos junto a mi madre y Pattie.
Hacíamos un buen equipo en cuanto a lavar, secar y guardar, mientras que los hombres veían el fútbol y los chicos… vayan a saber que hacían… ¡Ok! Confesaré, que mi repentina voluntariedad era solo para esquivar a Harry y su novia, me molestaba verlos juntos y lavar los platos más escuchar las graciosas historias que comentaban Pattie y mi madre, era un plan mucho mejor.
—Ya está todo perfecto, puedes ir con los chicos —Suspiró Pattie sentándose en una de las sillas— Gracias por la ayuda.
Solo sonreí, no me daba cuenta que ser amable, simpática, cooperadora, con los padres de Harry, me daba puntos y Jessica… solo obtenía un rotundo y gran cero.
Salí de la cocina y sin ánimos caminé hacia la habitación de donde provenían las risas y gritos de los chicos.
Estaba a tan solo pasos de entrar, cuando una mano me jaló sin delicadeza dentro de un cuarto, el baño.

— ¿Qué Crees que haces? —Me miró desafiante a los ojos.
Ahí estaba Jessica, con una fría y espantosa expresión en el rostro, sus brazos se encontraban cruzados. Era una señal de que estaba acusándome por alguna razón.
Sonreí sin entender.
— ¿Perdón? —Arqueé una ceja.
—Por favor, no te hagas la mosquita muerta, hace mucho tiempo que lo vienes haciendo. Quizás hagas tonto a mi novio, a sus hermanos y a sus padres, pero no a mí —Bufó.
— ¡Dios! —Carcajeé— Ahora si que enloqueciste… ¿De que rayos estás hablando? —Musité con tranquilidad.
— ¿Por qué MI novio demoró tanto en tu apartamento? ¿Ah? —Me miró expectante, como su subiese lo que en realidad había sucedido.
—No quería venir, le tomó tiempo convencerme —Suspiré con obviedad y apoyé mi espalda en la puerta.
— ¿Ah si? ¿Por qué su cabello estaba húmedo? ¿Crees que no lo noté? —Sonrió creyéndose un detective que había acorralado al criminal. Que estú*pida.
—Que se yo, se habrá bañado antes supongo —Sonreí inocente, pero más que eso… estaba recordando muy nítidamente lo que había sucedido— Oye, ¿podrías dejar este estúpido cuestionario? no tengo idea a qué es lo que quieres llegar, de verdad, no te lo tomes a mal, pero pareces una demente…. Y ahora con permiso, me voy a ver a TU novio —Sonreí una vez más y salí del cuarto con aire a vencedora.

—No se queda, así, ya verás —Me amenazó cuando estaba dándole la espalda y preparada para retirarme con mi dignidad en alto.
—Como quieras —Musité sin interés.
¡Dios! Nunca había pensado en que podría algún día responderle de esa manera, que bien se sentía, la verdad era que yo tenía mas razones, más excusas y ella solo sentía suposiciones.
—Hola —Me atrapó en el pasillo. Ryan.
—Hola —Expresé una sonrisa falsa, lo esquivé y seguí mi camino, pero no, su fuerte mano en mi brazo me detuvo.
— ¿Por qué siempre me evitas? —Susurró detrás de mí, aún no me volteaba y tampoco quería hacerlo.


lunes, 9 de septiembre de 2013

AVISO

Lo siento me tengo que ir, :/ pero mañana termino de subir los capítulos :)

In Another Life

Capitulo 13: (ADVERTENCIA, ESTE CAPITULO ES PERVER)

Me miró directo a los ojos, con los suyos brillantes, debí suponer que nunca esperó a que con una frase salida de mis labios supiera que estaba entregándome por completo a él.

Delicadamente presionó mi cuerpo contra la pared y gemí suavemente sobre sus rojos e hinchados labios, que por cierto, gracias al estado, se notaban mucho más tentadores que de lo normal.

Estábamos casi desnudos, nada más que ropa interior cubría nuestros cuerpos y a pesar de eso, más mi espalda chocando con la fría cerámica de la pared, el calor que hacía era ahogador. El vapor.

Nos moramos a los ojos tratando de descifrar el acertijo, ni uno de los dos tenía la menor idea de porqué sucedían este tipo de cosas entre los dos… menos yo, sabía que amaba a Harry, que me gustaba y que me atraía hacia un montón de años atrás, pero me confundía. Se suponía que él no sentía absolutamente nada por mí, no más que una amistad de hermanos.

Cerré mis ojos y suspiré. Una de sus calientes manos se poso en mi cintura desnuda y comenzó con una infinidad de caricias apacibles. Ahí estábamos los dos, demostrándonos… ¿Amor? No se describir con palabras lo que era exactamente, solo sabía que algo estaba pasando y que no eran más que caricias, contacto visual y pausados besos.

Comenzaba a impacientarme, codiciaba tener sus labios sobre los míos, sus manos acariciando mi anatomía por su totalidad y que me demostrara algún tipo de locura, pero nada.

En el momento en que menos lo esperaba, cuando estaba entrando en un punto lleno de paz y tranquilidad, sintiéndome acogida en sus brazos, ladeo su rostro y capturó mi labio superior de tal manera que me sentí en la nube más alta.

Era tan delicado y calmado, pero a la vez iba dejando esa cálida sensualidad en cada beso que me daba.

Deslizó con lentitud sus manos por mi cintura, cadera, hasta mis piernas e hizo que diera un pequeño salto, solo para quedar acomodada a la perfección rodeando su cintura con mis piernas.

Mi espalda se despegó de la pared, por lo que pude apreciar que comenzaba a caminar conmigo a cuestas.

De pronto, todo mi cuerpo se estremeció al sentir el chorro de agua caliente recorrer mi piel. Estábamos dentro de la ducha y una vez más, yo estaba siendo presionada contra su cuerpo… y la pared.

El agua corría desesperada por su toda su piel y yo moría a la hora de acariciar su espalda, sus hombros, su pecho, su abdomen, sus fuertes e incomparables piernas.

De a poco iba incrementando la presión en mis entre mis piernas, y creía desfallecer en sus brazos en cada segundo que pasaba.

Volvió a dejarme de pies en el suelo y sus manos se trasladaron con timidez a mis pechos, apoderándose de ellos y proporcionando placenteros masajes.

Pronto sus manos se encontraban en una ardua labor. Sus manos eran torpes en cuanto desabrochar mi bracier, hasta que llegó el momento en que la prenda se dio por vencida y Harry resultaba ser el ganador. Antes de quitarlo sus extremidades se hundieron por debajo de la tela y sintiendo que aún no estaba decidido, las condujo hasta mis pechos desnudos. Mi cuerpo entero de estremeció. En segundos la prenda yacía tirada en el suelo mojado.

Primera vez en mi vida que llegaba a tal punto con un chico y al estar a ese punto de desnudez, debía sentirme incómoda y desprotegida, mas no en los brazos de Harry. Me sentía completamente a gusto y no había indicios de que fuese lo contrario. Estaba segura junto a él… y nadie podría hacerme experimentar un momento tan mágico e intenso como él lo estaba haciendo, era incomparable.

Enredó sus dedos en mi cabello completamente mojado y deslizó sus labios por mi mandíbula, cuello y hombro… para quedarse ahí por unos segundos y darme los más placenteros besos.

Temblé y me llené de nervios cuando sus húmedos y apasionados besos, comenzaban a descender unos centímetros más… hasta llegar a la loma de mis pechos y arrastrar su lengua con suavidad, sin descontrol. Estaba lleno de ternura… y lo adoraba.

Cerré mis ojos y mordí mi labio inferior cuando la situación comenzó a tornarse más intensa.

Me di el lujo de acariciar todo su pecho, sus brazos, incluso su rostro… disfrutaba tanto su piel y sentir sus suaves expresiones en cada beso.

Mis manos vagaron por todo su cuerpo hasta frenar en la única prenda que cubría su cuerpo.

Estaba entusiasmado besando mi cuello, sacándome de todos los pensamientos presentes en mi mente, solo éramos él y yo. Tomé disimuladamente el elástico de su bóxer y comencé a jugar con inocencia. Sin darme cuenta mis dedos comenzaban a tirar de la prenda y siendo que Harry no se quejaba, proseguí hasta que mis brazos no dieron más y mis pies continuaron la tarea.

No se preocupaba por nada, nada más que hincar mis labios y gemir con delicadeza sobre mi piel cuando acariciaba su cuerpo.

Se separó centímetros y abrió los ojos para mirar directamente a los míos. Sus labios entreabiertos, más rojos e hinchados que nunca, tentadores, sus ojos apenas estaban abiertos… y su respiración agitada, no dejaban duda de que estaba disfrutando de la situación tanto como yo lo estaba haciendo.

Sonreí con dificultad y timidez cuando analizó con la mirada mi cuerpo semidesnudo.

Besó mi frente y luego volvió a mirar directamente a mis ojos para comenzar a deslizar la única prenda que cubría mi anatomía.

Nada, nada que impidiese llegar más allá. El agua corría por toda su piel y hacia de su imagen un verdadero retrato.

Besó mi cuello por última vez y se sujetó de mi cintura. Estaba nerviosa, las palpitaciones de mi corazón agitado podían escucharse a lo lejos… pero aún así, estaba preparada.

De un momento, en el que podía apreciar las cosas con claridad, pasé a otro en que solo veía machas y un espantoso dolor crecía dentro de mí. Gemí sobre sus labios enterrando mis uñas en la suave piel de su espalda… no sentía mis piernas, estaban completamente dormidas y creía que en cualquier momento caería al suelo.

Me tomé de sus brazos, apretándolos con fuerza y hundí mi rostro en su cuello. Apretaba mis ojos con fuerza sintiendo como se rebalsaban en lágrimas, como si eso disminuyera el intenso dolor.

Notaba como trataba de ser delicado, no quería hacerme daño… era lento y cuidadoso, y volví a sus labios para besarlos con dificultad.

— ¿Estas bien? —Preguntó agitado mirándome a los ojos.

Solo asentí y ahogué un gemido en sus labios.

Luego de no pensar en nada más que fuese el dolor, sentí como pronto de disipaba y comenzaba a sentir una ola de calor por todo mi cuerpo.

Gimió suavemente sobre mi oído izquierdo y solo logró que me descontrolara por completo. Sus movimientos dentro de mí de a poco iban volviéndose apresurados… no violentos, ni bruscos, sino llenos de pasión, sensualidad y placer.

Nos besábamos con descontrol, como si nuestras vidas dependieran de aquello y las caricias no cesaban, ni parecían acabar en algún momento.

Nuestros cuerpos de apoco se iban agotando y la resistencia iba desapareciendo. Gemí delicadamente sobre sus labios cuando lo sentí llegar dentro de mí. Fue aminorando su actuar y cuando menos lo esperé me abrazó con fuerzas, refugiándome en sus fuertes y protectores brazos.

Sentía su corazón casi tan agitado como el mío, sentía como respiraba con dificultad y trataba de recuperar el ritmo. No estaba en diferentes condiciones que yo.

—Ahora… ahora… ¿Cómo piensas que llegue así a la cena? —Preguntó con la voz aún agitada y solo sonreí ante la pregunta.


In Another Life

Capitulo 12: ¿Qué se suponía que era lo que estaba haciendo? ¿No se suponía que ese tipo de cosas estaban prohibidas entre mejores amigos? Si, y lo peor de todo es que no tenía ni un poco de voluntad para separarlo de mí.

—Yo… yo… si iba a ir, solo… tenía…. Tengo… que bañarme —Oh perfecto, aparte de interpretar a una momia, resulta que también era tartamuda, algo que jugaba en mi contra, eso le 
hacía notar a él lo débil que era.

Me giró y en un dos por tres estaba siendo acorralada entre la espada y su anatomía.

—Harry ¿Qué es lo que haces? —Pregunté afligida mientras escabullía mi mirada de la suya.

—Nada —Susurró sobre mis labios.

Me quedé quieta, si algo estaba por suceder no sería yo quien iniciara, era él quien haría el primer movimiento. Y así fue, sus labios de una manera increíble atraparon a los inmóviles que eran los míos.

¿Cómo hacía para que lo sintiera tan cerca de mí cuando se suponía que no estaba entregando absolutamente nada? Se podía decir que era algo mágico y más que eso.

Su cuerpo estaba totalmente acoplado al mío y debo decir que no era ni una sensación incómoda, al contrario, era un lujo y placer tenerlo tan cerca de mi anatomía.

Sus manos estaban inquietas, presentía que necesitaba más de dos para acariciar mi cuerpo por completo y solo sonreí complacida en medio del eufórico beso que estaba creando.

Me sentía torpe, lenta al no poder llevar el mismo ritmo. Harry estaba impaciente y pretendía hacer muchas cosas a la vez, lo peor de todo era que lo estaba logrando y comenzaba a causar cosas que jamás había pensado experimentar.

Mientras que con las mis dedos temblorosos desordenaba su cabellera, el tomaba una de mis piernas desnudas y la acomodaba alrededor de su cintura para poder acariciarme en su totalidad.

Aún alguna parte de mi cuerpo seguía paralizado ante la reacción de Harry, por lo que temblaba sin explicación alguna y con los nervios de punta tomé el borde de su remera blanca ajustada para alzarla de una vez y tener su torso desnudo a mi merced.

Deslizó su labio inferior por mi garganta hasta el lado izquierdo de mi cuello y depositó un beso húmedo para luego volver a besar mis labios con la misma intensidad que lo hizo a un principio.

Sentía que me estaba ahogando, como podía lograr tanto haciendo tan poco, era algo increíble y difícil de comprender.

Sus caricias se iban volviendo cada vez más apasionadas, sensuales y lujuriosas, pero pude notar que trataba de hacer las cosas con delicadeza, le costaba trabajo, pero de todas maneras… quería tratarme como una verdadera muñeca de porcelana, con cuidado, con respeto.

Mi polera comenzaba a subir y no emití ni una queja al respecto, ansiaba más que anda en estos momentos volver a sentir su piel.

Tomé su rostro entre mis manos, sentía que en cualquier momento de alejaría de mi para aclarar de que las cosas no estaban bien, que se había descontrolado y solo había sido un error. No. Lo quería y necesitaba sentir ese extraño sentimiento que me entregaba en cada beso. No se con exactitud si era amor, cariño, amistad… (no eso jamás) o algo más, eran una infinidad de cosas mezcladas que me hacían sentir especial, de él.

Su lengua mentolada recorría con cuidado toda mi cavidad bucal, parecía estar analizando cada parte para así recordarme una vez que se distanciara. A pesar de que estuviese conmocionado y que pareciera querer hacer las cosas con rapidez, mordía mi labio lento, pero sensual y con un dejo de timidez succionaba suavemente mi labio inferior.

Ya no pensaba, ya no asimilaba las cosas que estaban ocurriendo y solo quería llegar a más.

Luego de acariciar su torso unas mil veces más, conduje mis manos hasta su cinturón y con una facilidad increíble lo quité. Una vez que comencé a bajar el cierre del pantalón, Harry guió sus rojos e hinchados labios hasta mi clavícula y repartía húmedos besos por toda la piel desnuda de mis hombros.

El pantalón había caído al suelo y para no incomodarlo, Harry lo alejó de sus pies.

Nuestros cuerpos estaban húmedos y no es que fuese el sudor, el baño estaba evaporado producto al agua caliento saliendo con fuerza de la ducha.

Harry se alejó de mí y me miró directo a los ojos. Era el fin, supuse, Harry se había percatado de lo que estaba sucediendo.

—Lo lamento —Susurró acariciando mi mejilla.

¿Qué? No eran exactamente esas palabras las que estaba esperando. ¿De que se lamentaba cuando estaba haciendo uno de los momentos más maravillosos de mi vida?

— ¿Qué lamentas? —Seguí el tono de su voz, agitado y bajo.

—No… no medí las cosas, no debo someterte a algo así —Se refugió en mi cuello e inhaló fuertemente mi perfume.

Acaricié su espalda desnuda. Si él supiera que no estaba haciendo nada malo.

—Harry… —Lo alejé de mí y lo miré a los ojos— yo… no me estoy negando a ti —Susurré y sonreí sin energías.


In Another Life

Capitulo 11: 
En menos de segundos mis ojos ya estaban inundados en lágrimas. Mi cuerpo completo tembló y pensaba que en cualquier momento mi corazón dejaría de latir.

Si antes me angustiaba ver un beso entre Harry y Jessica, esta vez me había provocado más que eso. Me sentía destrozada e incluso muerta en vida.

Mis pies se movieron solos y emprendieron paso decidido al lugar donde Harry y la chica plástica no dejaban de babearse la cara.

—Harry… ¿Qué diablos estás haciendo? —Musité con la voz quebrada cuando toque palpe la espalda de Harry.

Ambos se detuvieron enseguida y mi mejor amigo se volteó para darme la cara.

Su mirada estaba seria, más que nada… desinteresada. La muchacha al notar mis ojos vidriosos sonrió y me lanzó una mirada acusadora.

—Ya puedes dejar de actuar —Sonrió mientras abrazaba a Harry por el cuello.

Agité torpemente la cabeza y miré a Harry confundida. ¿Acaso le había contado todo?

—Harry tiene razón, puedes dejar de actuar, ya lo sabe todo —Murmuró con frialdad.

Me quedé en silencio tratando de analizar con profundidad lo que Harry planeaba hacer, tratando de inferir porqué le había dicho todo, quería llegar a saber cual era su plan.

Lo peor de todo era que… yo no estaba actuando, yo estaba demostrando mis sentimientos que estaban escondidos detrás de la mentira que Harry había creado. Ahora… ahora si debía actuar y hacer creer al resto de que estaba feliz por ver la reconciliación de mi mejor amigo y su novia.

—Oh… —Sonreí con cinismo— Entonces ya sabes todo…. Hmm… — ¿Qué se suponía que debía decir? ¿Felicitarlos acaso? — ¡Felicitaciones entonces! Ya era hora de que volvieran a estar juntos —Carcajeé, lo que por dentro era un llanto desconsolador.

Ambos me miraban serios… ¡¿Qué era lo que esperaban?! La chica cambió enseguida la expresión, supuse que esperaba que mi boca atravesara el suelo y que comenzara a llorar, pero no.

—Gracias —Musitó aún serio, Harry.

—Si, eso…. gracias —Articuló sin mucho interés y alejó su mirada para llevar sus rojos labios al cuello de mi mejor amigo y depositar cortos, pero infinitos besos.

Suspiré y sin decir más me alejé de tal cuadro, figuré que solo estaba sobrando.

Salí 20 minutos de clases para llegar a la hora correcta a casa, quería estar lo antes posible en mi hogar para encerrarme en mi cuarto y lamentarme por haber dejado que Harry hubiese jugado de esa manera tan cruel conmigo… ¿Cómo podía? Se que solo estaba actuando, pero… podía jurar que hace un día atrás me había besado con deseo, que había un sentimiento involucrado… que me había estado entregando algo especial en cada beso.

Llegué a la puerta de mi departamento con las manos temblorosas y con los ojos rebalsados en lágrimas de tanto pensar en la fría actitud que Harry había tenido conmigo, en el perfecto beso que se daba con Jessica. Trataba de meter la llave correcta en la cerradura, pero ni si quiera en eso podía concentrarme.

— ¿Por qué no me esperaste? —Escuché una serena, pero seria voz a la vez detrás de mí.

Me quedé de frente a la puerta, no quería mirarlo a los ojos, ni si quiera quería verlo. ¿Acaso aguardaba a que lo hubiese estado esperando luego de que ni si quiera me prestó atención? ¿Después de que se marchó a clases sin siquiera avisarme? ¿Acaso piensa?

—No pensé que me traerías después de que me dejaste plantada esta mañana —Susurré aún sin girar, quería entrar luego a casa.

—Tenía que hacer cosas, lamento no habértelo comentado —Lo escuché susurrar, aún sin mayor interés.

—No te preocupes, de todas maneras… pensé que te quedarías mas tiempo con tu novia, por cierto… me alegra que hayan vuelto… —Musité con la voz apagada, no tenía que haberlo dicho, hice que el nudo en mi garganta me ahogase.

— ¿Puedo pasar? —Preguntó con la misma frialdad. ¿Para que quería tener su compañía cuando me trataba de esa manera?

—No, hmm quiero estar sola —Musité y por fin una de las llaves entró a la perfección en la cerradura.

Sin dedicarle una muerta mirada, sin siquiera sonreírle, sin quiera decirle adiós abrí la puerta y me escabullí dentro de mi hogar.

Me sentía humillada, me sentía usada y lo peor de todo me sentía infeliz, cuando siempre acababa mis problemas con tan solo una sonrisa en el rostro, un pensamiento positivo y un buen recuerdo, ahora que necesitaba uno… mi mente se encontraba en blanco.

Tiré mi mochila a lo lejos y corrí hacia mi cama para dejar caer mi cuerpo sobre esta. Tomé uno de los cojines y lo apreté con fuerzas presionándolo contra mi pecho, eso ayudaba a nada más que la fuerza se desprendiera de mi cuerpo y mis ojos se cerraran vencidos de cansancio.

—Cariño, despierta —Escuché una suave y lejana voz.

Abrí mis ojos con cuidado y la luz artificial me cegó ¿Ya era de noche?

Pude notar que mi madre estaba sentada en mi cama y sacudía suavemente mi hombro.

— ¿Qué hora es? —Susurré y bostecé tratando de sentarme en el colchón.

—Las siete con cuarenta y cinco minutos, dios, estás helada, te quedaste dormida sobre las frazadas, ahora lo más probable es que te resfríes —Me miró de mal gusto y se acercó para besar mi frente.

Me había quedado dormida hace prácticamente 4 horas y mamá tenía razón, estaba propensa a un resfrío.

Aún estaba un tanto dormida por lo que volví a recostarme en la cama y cerré los ojos.

—Ya, levántate —Sonrió— La familia Styles nos invitó a cenar, Daphne ya está allá con tu hermano.

¡¿Qué?! No, por favor, esto debía ser una broma. Primer día de mi vida en que no quería verle la cara a Harry y estoy invitada a cenar a su casa.

—Mamá —Me quejé— estoy cansada.

—Vamos, no seas aguafiestas, además la familia se ve entusiasmada, creo que debes saber que Harry volvió con su novia, también esta invitada —Sonrió con ánimos… ¡¿Qué?! Otra vez… ¡No, no y no! Ahora si que me niego.

— ¿Sabes? Tienes razón, si voy a resfriarme, así que me quedaré acostada para evitarlo —Sonreí y corrí las sábanas de mi cama para tapar mi helado cuerpo bajo ellas.

—No me hagas enojar y ahora levántate —Corrió las sábanas hacia atrás— hace tiempo que no cenábamos todos juntos, no planeo que estés ausente _________, hasta tu padre está entusiasmado —Me reprochó con autoridad.

Bufé molesta… ¿Por qué todas las cosas salían en mi contra? Ahora pensaba que ese golpe de suerte que tuve el día en que Harry me rogó ser su novia de mentira, no era suerte, sino lo contrario.

— ¿A que hora tengo que estar lista? —Musité seria sin dejar de mirar el techo.

—A las 9:30, así que apresúrate, yo me iré ahora, sino llegas, después tendrás que aguantar a tu padre de mal humor durante una semana — ¿Acaso mi madre estaba amenazándome?

—Está bien, está bien, si voy… solo… deja bañarme —Murmuré sentándome a los pies en mi cama.

Mamá salió de la habitación y yo comencé a caminar de un lado hacia otro esperando a que el tiempo pasara, la hora ideal para bañarse serían las… 9:20.

Estaba en el baño a la hora que me lo propuse y largué el agua caliente esperando a que el baño quedase completamente evaporado.

Quité mis pantalones y lo tiré lejos en un rincón del baño, me acerqué a la ducha y comencé a regular el agua.

Todos mis sentidos, que se encontraban tan relajados, fueron interrumpidos cuando sintieron unas fuertes y cálidas manos en mi cadera.

— ¿Acaso no piensas ir? —Preguntó con inocencia esa tan conocida voz.

Estaba paralizada y más aún cuando sus labios tocaron con delicadeza la piel de mi cuello.


domingo, 8 de septiembre de 2013

Aviso!!

Lo siento son los únicos capítulos que subiré hoy pero mañana en la tarde o en la noche seguiré subiendo mas capítulos :) l@s quiero :)

In Another Life

Capitulo 10:
Luego de pensarlo unos segundos, decidí creer que el misterioso adiós de Harry fue por variadas razones; quizás se le había hecho tarde, posiblemente tuviera algo que hacer o algo por el estilo.


Miércoles. Otro día más cual pasaría la mayoría del tiempo con mis dedos entrelazados a los de Harry. Me vestí normal, no quería llamar más la atención de lo que ya hacia cuando me colgaba del cuello de mi mejor amigo.

Jugué un par de minutos con mi cabello decidiendo cual sería el peinado ideal para el día, maquillé, siempre muy suave, mi rostro, pestañas encrespadas a la perfección, brillo labial rosado y estaba más que lista.

Tomé desayuno liviano, dedicar tanto tiempo a mi imagen hizo que el tiempo transcurriera más rápido que nunca y los minutos se agotarían si ingería la gran cantidad de alimentos que mamá había preparado esa mañana, además, ya comenzaba a sentir mi cuerpo más pesado de lo normal y eso no era nada agradable para la estética de una chica, nada. Más me Baliña dejar de almorzar puras porquerías con harry.

—Que tengas un buen día —Deseó mi padre depositando un beso en mi frente.

—Igual —Sonreí y agité a mi mano para no despedirme persona por persona, ya se me había hecho tarde.

Abrí la puerta y sonreí esperando encontrarme con harry, impaciente por mi demora, pero no, no encontré más que el vestíbulo de paredes blancas relaciones vacío. Posiblemente harry estaba retrasado al igual que yo, así que cerré la puerta del departamento y me apoyé en esta para esperar a que la del frente se abriera.

Cinco minutos y aún no salía… 10 minutos y nada. Bufé molesta y me aproximé hasta la puerta, me incomodaba tocar sabiendo que cualquiera podría abrir la puerta, no era que me molestase que Pattie, Jeremy, Jaxon o Jazmyn me atiendan, sino: Ryan, su mejor amigo desde la primaria, sus penetrantes ojos cafés solían contemplarme en su totalidad y debo decir que no era ni una sensación muy gustosa.

Dos suaves toques bastaron para que alguien abriera la puerta. Suspiré tranquila al encontrarme con esos lindos ojos marron, Jaxon.

— ¡Oh! ______… ¿Qué te trae…? —Levantó su muñeca y observó su reloj— ¿A las ocho con quince minutos a la puerta del departamento Styles? —Sonrió evidente, por la hora había deducido que estaba atrasada.

—Hola —Sonreí— me preguntaba si Harry se dignará a ir a clases o preferirá quedarse en casa con la falsa excusa de que esta “resfriado” —Carcajeé y volví a colocar en su lugar a mi mochila que comenzaba a resbalarse por uno de mis hombros.

— ¿Qué? —Arqueó una ceja y me miró con asombro— Harry se marchó a clases como hace… 25 minutos, por lo que pude notar estaba apresurado. ¿No pasó por ti?

Me quedé en silencio, mirándolo incrédula, no podía creer lo que me estaba diciendo.

— ¿Qué? —Pregunté incoherente, sabía de que me estaba hablando.

—Emm, si, ya… debe de estar en clases —Me miró incómodo, debió de adivinar el hecho de que su hermano ni si quiera fue capaz de avisarme—Oh, que… que tonta —Miré hacia un lado— Bueno, ya me tengo que ir —Sonreí con falsedad, la verdad era que estaba muy desconcertada con lo que acaba de pasar.

Me volteé con la frente en alto y una cínica sonrisa ida en el rostro, apenas escuché el suave choque de la puerta contra el umbral el nudo en la garganta apareció. Se que posiblemente sonara patético, o que estaba exagerando las cosas cuando Harry solo necesitaba arreglar un par de cosas de la prepa, no lo sé, pero contando la inesperada huída de casa el día anterior, podía deducir una sola cosa: Algo estaba ocurriendo y harry trataba de esquivarme por ello.

Estaba molesta y sentía que habían pasado a llevar mi orgullo, siempre nos poníamos de acuerdo de como nos vendríamos al colegio. Cuando él aún no obtenía su licencia para conducir, solíamos caminar alrededor de 7 interminables cuadras, la misma cantidad de cuadras que tendría que tomar para llegar a clases.

Como era de esperarlo tuve que pedir un papel firmado por la inspectoría para poder ingresar sin ni un problema.

Entré a la sala y caminé decidida al puesto desocupado al lado de Harry.

—Gracias ¿Eh? Enserio gracias —Articulé más que molesta mirando como escribía concentrado en su cuaderno ¿Qué? ¿Acaso tampoco saludaría? — Oye, aquí estoy ¿No ves? Caminé siente mal*ditas cuadras gracias a ti.

— ¿No tomaste un taxi? —Preguntó sin mayor interés a mi problema y sin ni siquiera mirarme, seguía escribiendo apuntes.

—Tenía el dinero justo para el almuerzo —Debatí y comencé a sacar mis cuadernos cuando observé al maestro de Química mirarme con disgusto.

—Oh… entonces lo lamento —Musitó aún sin interés.

Me quedé en silencio, ¿Por qué se comportaba así? Me hacía sentir incómoda y a la vez tonta.

Luego de varios minutos decidí a hablar una vez más a ver si lograba sacar algo de su callada y seria persona.

— ¿Te da igual? ¿No te importa? Por lo menos hubieses avisado, sabes que no me molesta —Musité sin mirarlo, se mostraba tan indiferente y frío que… me llenaba de angustia al no poder lograr sacar algo de su boca.

—Ya te dije, lo lamento —Pronunció con frialdad.

Mordí mi lengua antes de decir algo, era mejor quedarme callada por el resto de la clase o todo el día si seguía con esa extraña actitud… ¿Qué fue lo que hice para que me tratara tan indiferente? Nada que recuerde, no más que besarnos como si no hubiese un mañana, dejar que tocara mi piel... La simple idea de recordar aquel momento erizaba mi piel, había sido uno de los momentos más felices en mi vida.

La campana anunciando un corto descanso sonó y me quedé sentada, esperando a que Harry reaccionara diciéndome algo, pidiendo aunque sea un pequeño perdón, pero no, guardó sus cuadernos, se levantó de la silla, la corrió en su lugar y salió con la mochila colgada al hombro de la sala.

Me quedé mirando como se alejaba dejándome petrificada en mi banco, si no estaba segura de que algo estaba pasando, ahora ya estaba absolutamente convencida.

—Hola —Apareció enfrente de mi una voz tímida, Christian.

—Hola —Imité una sonrisa, no podía andar antipática por problemas de harry que terminaban afectándome.

—Así que de novia con styles ¿No? —Se acomodó en la silla del frente y me miró expectante.

—Si, eso creo —Pronuncié con un dejo de soledad y aproveché de guardar mis cuadernos en el morral.

—Lo vi hablando esta mañana, antes de que sonara la campana, con Jessica, ¿No te molesta que hable con su ex? —Preguntó mirándome pensativo.

¿Qué? ¿Por qué diablos Justin hablaba con Jessica? No lo haría hasta que nuestro plan funcionase... ¡Maldición! ¡Lo había arruinado!

— ¿Enserio? —Volví a fingir una sonrisa, esta vez más cínica que nunca, comenzaba a dejar mi falsedad atrás— No ¿Sabes? No me molesta en lo absoluto, no me molesta nada de lo que Harry haga, es su vida, que haga lo que quiera con ella, ahora con permiso tengo que ir a comer algo antes de que vomite —Dije tras una seria mirada, de verdad me había molestado… no se si fue la desatinada pregunta de Christian o si no el hecho de que Harry estuviese hablando con la chica a quien más odiaba… eso estaba seguro.

Salí de la sala a grandes pasos, estaba frustrada, enojada, molesta y muy, muy al fondo tenía un cierto dejo de tristeza.

Iba directamente a mi casillero, necesitaba hablar con alguien y sabía que me encontraría con una de mis amigas… ¿Dónde estaban cuando las necesitaba? Oh claro, lo olvidada… celosas por mi relación con Harry.

Al doblar la esquina del pasillo que me llevaba a mi casillero, no pude encontrarme con mejor escena que a una castaña chica apoyada en los fríos estantes de metal y a un chico de rostro bastante familiar presionado sus labios con los de ella. Harry y Jessica.